Algo no estamos haciendo bien

Las cifras hablan por sí solas: A Barranquilla no le fue bien, a pesar de su potencial emprendedor, según el Índice Subnacional de Emprendimiento. Se encuentra en el octavo lugar.  El estudio fue realizado por el Consejo Privado de Competitividad (CPC), la Fundación Bolívar Davivienda, la Universidad del Rosario, e Innpulsa Colombia. Resulta preocupante ver cómo ciudades como Tunja, Armenia, Bucaramanga y Manizales superan a nuestra localidad en este aspecto. 

Y cuando me refiero con el titular de este Post a que “Algo no estamos haciendo bien”, no solo me refiero a Barranquilla. Si analizamos el ganador, Bogotá, líder del listado, apenas alcanza un modesto puntaje de 6.42 sobre 10, lo que deja en evidencia una notable brecha entre el potencial emprendedor y los resultados concretos.

“Bogotá, la ciudad que ocupa la primera posición, registra apenas un puntaje general de 6,4 en una escala entre 0 y 10, lo que subraya la existencia de amplios márgenes de mejora de las ciudades en materia de emprendimiento”, comenta Fernando Cortés, presidente de la Fundación Bolívar-Davivienda. (diario Portafolio, abril 18, 2024, página 7).

Los 8 pilares propuestos para la medición del Índice Subnacional de Emprendimiento fueron los siguientes:

      1. Financiamiento
      2. Capital Humano, habilidades, competencias
      3. Capital Social
      4. Entorno de negocios
      5. Infraestructura
      6. Adaptación tecnológica e innovación intraempresa
      7. Ecosistema innovador y generación de conocimiento
      8. Desempeo emprendedor

De acuerdo con el documento publicado en la página web del Consejo Privado de Competitividad, se evaluó el nivel de emprendimiento de 7 áreas metropolitanas y 16 ciudades, mediante 61 indicadores los cuales se agruparon en los 8 pilares descritos anteriormente.

De estos indicadores, 49 corresponden a variables duras provenientes de fuentes oficiales y registros administrativos, y 13, a variables de percepción que son el resultado de una encuesta a emprendedores a nivel subnacional realizada entre el 29 de julio y el 9 de septiembre de 2023.

Sin lugar a dudas, un estudio más detallado de los resultados del Índice Subnacional de Emprendimiento podría proporcionar información valiosa para elaborar planes de trabajo específicos y efectivos en cada ciudad. Con lo anterior, se podría identificar las áreas de oportunidad y los desafíos específicos que enfrenta cada localidad en los 8 pilares propuestos para la medición del índice.

Para el caso de Barranquilla (incluyendo Soledad), las posiciones alcanzadas por pilar son las siguientes:

  1. Financiamiento – # 15
  2. Capital Humano, habilidades, competencias – # 15
  3. Capital Social – # 7
  4. Entorno de negocios – # 14
  5. Infraestructura – # 2
  6. Adaptación tecnológica e innovación intraempresa – # 8
  7. Ecosistema innovador y generación de conocimiento – # 11
  8. Desempeo emprendedor – # 8

Al analizar los pilares de manera individual, vemos que Barranquilla logró el puesto # 8 en el Índice global, debido al buen resultado obtenido en el componente de Infraestructura (donde ocupó la posición # 2). Los indicadores del pilar de Infraestructura son: 1.-Calidad de la infraestructura vial, 2.-Costo de transporte terrestre mercado interno, 3.-Índice de Conectividad Aérea, 4.-Acceso a las tecnologías de la información y la comunicación, 5.-Cobertura de energía eléctrica, 6.-Costo de la energía eléctrica, 7.-Acceso a los servicios de gas, agua y teléfono, 8.-Urbanización. 

El Índice Subnacional de Emprendimiento nos brinda una valiosa y única oportunidad para unir fuerzas y trabajar en la integración y fortalecimiento del ecosistema emprendedor de Barranquilla y de la región. Es claro que cada ciudad tiene sus propios desafíos y áreas de mejora, y es por eso que es importante trabajar juntos para superarlos, y alcanzar grandes logros.

En Xkalar, estamos profundamente comprometidos con esta causa y creemos en el poder de la colaboración. Estamos aquí para fomentar esa colaboración, para ser el puente que conecta a emprendedores, instituciones y recursos, creando el ambiente propicio donde todos puedan prosperar, y alcanzar grandes metas.

La importancia de los Comités Consultivos para MiPymes y Emprendedores

En un post pasado, Apoyando y acompañando a emprendedores, comentaba sobre el programa Comités Consultivos de la Cámara de Comercio de Bogotá. La dinámica de la iniciativa consiste en seis reuniones virtuales, una vez al mes, de los Gerentes, Socios o dueños de las empresas participantes con los tres “expertos”, término que utiliza la CCB para los Mentores que participamos en el programa. Durante esos seis meses, los mentores acompañan a los empresarios en sesiones similares a las de una Junta Directiva, quienes presentan su plan estratégico y modelo de negocio, y al mismo tiempo aprovechan la experiencia de los expertos para hacer preguntas relacionadas con su Gobierno Corporativo, Estrategia Corporativa y Comercial, desarrollo de nuevos negocios, y otras inquietudes propias de cada negocio y sector

He participado en unos seis o siete Comités Consultivos con la Cámara de Comercio de Bogotá, y uno con la Cámara de Comercio de Pereira, lo cual me ha dado la gran oportunidad de identificar los siguientes beneficios que creo obtienen las empresas participantes de estos comités:

1.-Obtienen una perspectiva externa sobre el manejo de sus empresas, al presentar a los mentores su plan estratégico, basado en las fortalezas, oportunidades, debilidades, y amenazas de sus compañías.

2.-Debido a la interacción con los diferentes mentores durante las sesiones, los empresarios adquieren nuevos conocimientos y nuevas herramientas propias del “management” que los ayuda a identificar nuevas oportunidades de mejora.

3.-Una de las características de las micro, pequeñas y medianas empresas, es que carecen de recursos internos que les impide contar con un equipo multidisciplinario para el desarrollo de las diferentes actividades (finanzas, mercadeo, talento humano, temas legales, gobierno corporativo, etc.). Una de las ventajas de los Comités Consultivos es que los Mentores son seleccionados por la Cámara teniendo en cuenta diferentes perfiles con lo cual se desarrollan conversaciones muy interesantes sobre diferentes temas que les interesan a todos los participantes.

4.-Networking: Los Mentores generalmente ofrecen su red de contactos a las empresas participantes, lo cual es muy beneficioso porque les permite construir alianzas estratégicas y nuevas oportunidades de colaboración con potenciales inversionistas, proveedores, clientes, socios comerciales, etc.

5.-Los empresarios comienzan a pensar en la importancia del Gobierno Corporativo para la sostenibilidad de sus compañías.

Michael Kremer y su aporte a la Innovación en Salud y Educación

Hace unos días fui invitado al evento “Una colaboración para el desarrollo sostenible”, que tuvo como escenario a la Universidad del Norte, organizado por la Fundación Santo Domingo (FSD) en alianza con el Centro de Desarrollo Internacional (Center for International Development-CID), de la Universidad de Harvard.

La conferencia principal estuvo a cargo del Profesor de la Universidad de Chicago y Premio Nobel de Economía (2019) Michael Kremer, quien además es el director fundador del Development Innovation Lab del Becker Friedman Institute for Economics. El objetivo principal de la alianza, según explicó el director del CID, Asim Khwaja, es el de promover proyectos que generen soluciones educativas a los desafíos del siglo XXI, contribuyendo al mismo tiempo al cierre de brechas de aprendizaje para todos los niños, niñas y jóvenes en Colombia.

Fue un espacio donde los conferencistas expusieron sus opiniones relacionadas con la importancia de la innovación en la educación, y su impacto en el desarrollo sostenible del país.

El Profesor Kremer ha centrado gran parte de su investigación en la reducción de la pobreza, relacionada con la economía de la salud y la educación. Compartió el Premio Nobel de Economía en 2019, junto Esther Duflo y con Abhijit Banerjee, ayudando a establecer la efectividad de los ensayos controlados aleatorios para probar las medidas de lucha contra la pobreza.

De acuerdo con WIPO (Organización Mundial de la Propiedad Intelectual), “La innovación médica afecta a todas las personas en el planeta. Promete nuevas maneras de prevenir, diagnosticar y supervisar los problemas de salud, así como nuevos medicamentos y dispositivos para abordar el tratamiento de las enfermedades y curarlas. La innovación médica también supone el enriquecimiento de los conocimientos y la transformación del proceso y los modelos de negocio existentes para atender mejor las necesidades y las expectativas cambiantes.”

Y analizando el tema de la innovación en la educación, traigo a colación esta frase de Samuel Berlinski, economista líder del Departamento de Investigación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID): “La crisis del COVID-19 presentó una oportunidad única para lograr soluciones a gran escala en materia de alfabetización y enseñanza de matemáticas para los niños de todo el mundo.  Pero no hemos estado a la altura del desafío.  No porque no quisiéramos mejorar el aprendizaje de nuestros niños, sino porque no estaban dadas las condiciones para la enorme ola de innovación requerida.  Es hora de que los gobiernos, la sociedad civil, el mundo académico y las organizaciones multilaterales trabajen en pos de una solución mundial a la crisis del aprendizaje estableciendo las bases para la I+D en la educación.”.

Leyendo los dos párrafos anteriores, se ve claramente que los experimentos de campo cuidadosamente diseñados por Kremer y su equipo, deben ser fuente de inspiración para las diferentes instituciones (públicas y privadas) para que evalúen de manera sistemática sus programas tendientes a combatir la pobreza.

Es clara la importancia de generar políticas públicas basadas en evidencia, ensayos controlados aleatorios, según Kremer, y promover la investigación como herramienta fundamental para ayudar a las instituciones en la toma de decisiones.

Sobre el manejo del cambio

A propósito de la frase que comenté en mi Post anterior, El cambio fue la única constante en los últimos dos años, quisiera transcribir en esta nota algunas frases sobre el manejo del cambio que me han inspirado, con el fin de promover conversaciones constructivas alrededor del tema. He aquí algunas:

  • “Los cambios ocurren solamente cuando las personas cambian. El crecimiento, cuando las personas crecen”: Robert Tomasko, Cinco actores en escena.

  • “A los gerentes, la dinámica del conocimiento les impone un imperativo claro: toda organización tiene que incorporar en su estructura misma la gestión del cambio. Esto significa, por otra parte, que toda organización tiene que prepararse para abandonar todo lo que hace. Los gerentes tienen que aprender a preguntar cada pocos años con respecto a todo proceso, todo producto, todo procedimiento y toda política: ¿Si no estuviéramos ya haciendo esto, lo emprenderíamos ahora, sabiendo lo que ya sabemos?  ¿Si la respuesta es negativa, la organización tiene que preguntar: Entonces que hacemos ahora?  Y tiene que hacer algo, y no decir: Vamos a realizar otro estudio: Peter F Drucker, Su Visión sobre La Administración, La organización basada en la Información, La Economía, La Sociedad,  (Bogotá: Norma, 1996), p. 75.

  • “A primary difference between winners and losers will not be the pace of change, but the ability to respond to the pace of change. Winners will not be surprised at the unanticipated changes they face; they will have developed the ability to adapt, learn, and respond. Losers will spend time trying to control and master change rather than respond to it quickly”: Dave Ulrich, Human Resources Champions, Harvard Business School Press, 1997, pag.151

  • “Change is fundamentally about feelings; companies that want their workers to contribute with their heads and hearts have to accept that emotions are essential to the new management style. The old management paradigm said that at work people are only permitted to feel emotions that are easily controllable, emotions that can be categorized as “positive”. The new management paradigm says that managing people is managing feelings. The issue isn’t whether or not people have “negative” emotions; it’s how they deal with them. In fact, the most successful change programs reveal that large organizations connect with their people most directly through values-and that values, ultimately, are about beliefs and feelings: Jeanie Daniel Duck, Managing Change: The Art of Balancing, in Managing Change-Harvard Business Review (Reprint Collection-Product # 49519), pag. 32.

  • “No es fácil que una organización se adapte a los cambios del entorno. Usted tendrá que enfrentar la lealtad a las prácticas heredadas y entender que su deseo de cambiarlas lo transforma a usted en el blanco de ataque”: Ronald Heifetz y Marty Linsky, El liderazgo en una crisis permanente, “Harvard Business Review América Latina”, Harvard Business Publishing Corporation, Vol. 78, Número 7, Julio 2009, pag. 70.

Construcción sostenible con el concepto de economía circular

Por: José Alejandro Martínez S

Por definición, el sector productivo de la construcción se relaciona con otros 30 subsectores productivos; para el caso de Colombia, contamos en el 2020 con 2.605 proyectos, que manejan entre un millón y millón y medio de empleos directos, y hasta cuatro veces esa cifra en empleos indirectos. El sector de la construcción encadena al 54% del aparato productivo del país, y por esto es uno de los mayores impulsadores de la economía.

Sin embargo, es claro que hay unos costos asociados a todo este potencial económico del sector: la ONU en 2018 en su informe de estado global de 2018 – Hacia un sector de edificios y construcción con cero emisiones, eficiente y resiliente, mencionaba como el sector construcción mundial representa 39% de las emisiones totales de CO2 relacionadas con la energía y 36% del uso final de la energía. Otros informes, como los de la administración de información ambiental de Estados Unidos, reportan que cerca del 40% de las materias primas explotadas en el mundo, el 65% de los residuos generados en el planeta y el 12% del agua consumida a nivel global, está directamente vinculada con el proceso de construcción y operación de edificaciones, cifras que muestran lo relevante que resulta este sector para la sociedad moderna y su relación con el entorno.

De esta forma, es claro que cualquier esfuerzo que se desarrolle en torno a la gestión del sector, no solo tendrá relaciones directas con la dimensión económica y social de un territorio, sino que tiene el potencial de reducir el impacto negativo (e incluso, crear un impacto positivo) en términos ambientales y del capital natural.

Muchos son los esfuerzos que desde diferentes frentes se han desarrollado en el mundo para lograr lo anterior: desde la incorporación de tendencias que armonicen el desarrollo de edificaciones con su entorno, tales como la permacultura o la bioclimática, se han englobado en la arquitectura verde desde la década de 1990, para lograr aprovechar al máximo la iluminación natural y la energía del sol, disminuir la demanda energética, usar materiales más sostenibles e incluso, incluir domótica (tecnología para el control y la automatización inteligente de una estructura).

El surgimiento de organizaciones como el Consejo de la Construcción Verde de Estados Unidos, el International Well Building Institute, el World Green Building Council o el Consejo Colombiano de Construcción Sostenible, y de certificaciones como LEED (Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental, en español), EDGE (Excelencia en diseño para grandes eficiencias, en Español), WELL o CASA en Colombia, buscan bajo estándares científicos, premiar el uso de estrategias sostenibles en todos los procesos de construcción del edificio, desde la adecuación de del entorno donde se ubica, hasta la eficiencia del uso del agua y energía, la selección de materiales sostenibles y proporcionar una mayor calidad ambiental y de salud interior.

Por lo anterior, es claro que las tendencias de las empresas vinculadas al sector de la construcción en la modernidad están continuamente en la búsqueda del mejoramiento ambiental, de la implementación de conceptos sistémicos y actuales como la economía circular, y en el aporte evidente y significativo a los ambientes urbanos, que se vienen desarrollando de forma cada vez más frecuente en diferentes locaciones geográficas del mundo: el proyecto One Central Park de Sídney (Australia), el complejo de edificios Kö-Bogen II en Düsseldorf (Alemania), The Tower of Cedars (Suiza), el Nanjing Vertical Forest (China), Park 20 | 20 (Holanda) o incluso, el primer proyecto inspirado en Cradle to Cradle en Latinoamérica: el proyecto Ean Legacy en Bogotá (Colombia).

Cradle to Cradle es una filosofía desarrollada por el químico Michael Braungart y el arquitecto William McDonough, que se convirtió en una de las escuelas de pensamiento que dieron origen al concepto de economía circular original, desarrollado por Ellen MacArthur Foundation en 2012; así, surge la economía circular con el objetivo mantener productos, componentes y materiales en su mayor utilidad y valor, en todo momento.

De allí, que los proyectos inspirados en Cradle to Cradle, sirven como ejemplo de la materialización de la economía circular, pero tienen para su ejecución un reto más grande que el diseño: ¿cómo hacer realidad una construcción bajo estos altos parámetros de sostenibilidad? Y este reto incluye elementos que va desde acopiar capacidades para entender el concepto y después aplicarlo, hasta incorporar en cada una de las etapas de la actividad constructiva los elementos propios de la economía circular: es una evolución completa de los procesos tradicionales y de la visión convencional del sistema constructivo y sus materiales.

Ahora bien, cuando un proyecto de esta envergadura se desarrolla en un país en vías de desarrollo, claramente las falencias pueden ser más grandes, pero de la misma forma, las oportunidades que aparecen también lo son; por ejemplo, el proyecto Ean Legacy en Colombia pasó de ser un proyecto más de construcción, a ser una excusa para la transformación de empresas que podrían ser proveedoras y por ende, de actores dentro de diferentes sectores productivos, que empezaron a entender la necesidad de:

• Conocer las características de los materiales con los cuales desarrollaban sus productos,
• Identificar las posibilidades de ciclar sus productos al final de su ciclo de vida útil.
• Garantizar el uso de insumos saludables y seguros para el ambiente y las personas,
• Hacer una administración responsable del agua.
• Hacer un uso eficiente de la energía (ojalá renovable).
• Comprometerse con un trabajo en derechos humanos y justicia social en sus procesos productivos.


Nota publicada en la Revista Ambiental Catorce6, reproducida en PCNPost y en este Blog con autorización.