Puedes tener un equipo talentoso… y aun así estar decidiendo mal. No por falta de capacidad, sino por falta de debate real. Este texto explora por qué lo que no se conversa se convierte en ruido, y cómo un Comité Consultivo puede cambiar la calidad de la conversación—y con ella, la calidad de las decisiones.
Desde afuera, muchas organizaciones proyectan cohesión, claridad y dirección. Se ven alineadas: líderes seguros, decisiones firmes, “todo bajo control”, como decimos coloquialmente. Pero por dentro suele haber otra cosa: conversaciones que se evitan, desacuerdos que se maquillan y dudas estratégicas que se se archivan con la esperanza de que el tiempo las resuelva para el próximo trimestre, … o semestre?. Y lo que no se conversa a tiempo no desaparece: simplemente se convierte en ruido que confunde decisiones.
Y aquí viene el punto incómodo: puedes tener un equipo talentoso y comprometido… y aun así estar decidiendo mal. La fortaleza real no está solo en el talento, sino en la calidad del debate: quién cuestiona supuestos, quién hace las preguntas incómodas, cuánta verdad cabe en la sala y qué tan abiertas están las puertas a miradas externas.
En tiempos de incertidumbre permanente, liderar no es “tener certezas”; es diseñar adaptación. Y cuando no existe una junta directiva —y muchas decisiones recaen en una o dos personas— ese riesgo se multiplica: la operación se come la agenda, la urgencia manda… y el equipo termina apagando incendios con gasolina.
Por eso, nuestra apuesta es clara: Comités Consultivos que no reemplazan a nadie, pero sí cambian la calidad de la conversación. Un espacio periódico, con método y con miradas externas, para anticipar mejor, detectar puntos ciegos y tomar decisiones con más criterio, no con más ruido.
En Xkalar acompañamos a empresas que entienden algo clave: la madurez organizacional no se mide solo por resultados financieros, sino por la calidad de las decisiones cuando nadie tiene certeza. Porque al final, los equipos no siempre son lo que parecen… pero pueden convertirse en lo que están llamados a ser cuando tienen estructura para pensar y coraje para conversar.
Fui invitado como panelista al foro “La Ruta al 2030: ¿Qué se viene para una región global?”, organizado por Revista SEMANA en la ciudad de Barranquilla. El evento convocó a líderes empresariales, autoridades locales, expertos en desarrollo regional y representantes del ecosistema de innovación y emprendimiento, con un objetivo común: visibilizar la hoja de ruta que proyecta el futuro de Barranquilla y el Atlántico al año 2030, fortaleciendo su competitividad, su infraestructura, su oferta en talento humano e innovación, para consolidar a la región como un destino de primer nivel para el turismo y los negocios.
Agradezco a Revista SEMANA, a los patrocinadores y organizadores del evento, y a los demás panelistas por la oportunidad de participar en una conversación estratégica que toca temas fundamentales para el presente y el futuro de nuestra región.
Como cierre del foro, hubo un conversatorio muy enriquecedor entre el alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, y el gobernador del departamento del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa, donde se compartieron avances, retos y una visión compartida de transformación para el Caribe colombiano.
Debido a que, como en todo panel, el tiempo fue limitado y no permitió desarrollar en profundidad cada tema, amplío en este artículo algunas de las ideas que planteé —y otras que quedaron por decir—, con el fin de aportar a la conversación sobre el futuro de Barranquilla y el Atlántico hacia el 2030.
Estas reflexiones nacen de mi experiencia como mentor de emprendedores, consultor estratégico, miembro de juntas directivas y asesor de comités consultivos para empresas e instituciones en Colombia y América Latina.
1. Ecosistema de emprendimiento innovador: de lo disperso a lo orquestado
¿Qué tipo de ecosistema necesita Barranquilla y Atlántico para que el emprendimiento innovador sea un motor real de competitividad hacia el 2030?
Barranquilla necesita pasar de tener iniciativas dispersas a construir un ecosistema realmente orquestado, con visión regional, gobernanza compartida y una agenda clara de resultados. El ecosistema no es solo una suma de incubadoras o eventos, sino una red viva de relaciones, capacidades y confianza.
Necesitamos instituciones que jueguen roles distintos pero coordinados:
Universidades que formen talento pertinente y relevante.
Empresas que compren innovación y actúen como clientes tempranos.
Estado que facilite, no entorpezca.
Redes de mentores y consultores que acompañen estratégicamente a los emprendedores más prometedores.
Además, debemos pasar del apoyo transaccional a un acompañamiento con propósito: mentorías de calidad, liderazgo emprendedor, redes de valor reales. No se trata solo de financiación o formación. Desde mi experiencia como mentor en Endeavor, Founder Institute, Cámara de Comercio de Bogotá, FiveOne Labs y Caribe Exponencial, he visto que los emprendedores que escalan no solo tienen producto, sino también una narrativa potente, un equipo comprometido y acceso continuo a redes de confianza.
Y, sobre todo, si queremos que el emprendimiento sea un motor real de competitividad, debemos integrarlo a los sectores estratégicos del territorio: energía, salud, logística, turismo, agro industria. Activar retos de innovación abierta, compras públicas inteligentes, licitaciones inclusivas y alianzas productivas que conecten startups con desafíos reales.
2. Transformación digital: más que tecnología, un cambio de mentalidad
¿Cómo puede la región acelerar su adopción tecnológica y garantizar que tanto grandes empresas como startups se beneficien de ella?
Transformación digital no es adoptar tecnología por moda. Es repensar modelos mentales, procesos, cultura organizacional y liderazgo. La región necesita una agenda público-privada que asuma lo digital como una palanca de competitividad transversal, no como un accesorio opcional.
Las grandes empresas deben actuar como tractoras del cambio, invirtiendo, colaborando con startups y desarrollando a sus proveedores.
Las MiPymes requieren acompañamiento en diagnósticos, rutas digitales y herramientas accesibles.
El sistema educativo debe formar talento digital desde la base, con habilidades técnicas y blandas.
Se deben crear zonas de innovación regulatoria (sandbox) y living labs sectoriales donde se piloteen tecnologías reales en contextos reales.
Una herramienta poderosa es que las grandes empresas adopten programas de desarrollo de proveedores, que incluyan formación, mentoría, cofinanciación de tecnología y acceso preferente a plataformas. Eso acelera la digitalización de las MiPymes clave y eleva la competitividad del ecosistema completo.
3. Atracción de inversión: más allá de los incentivos
¿Qué condiciones son indispensables para que Barranquilla y el Atlántico resulten atractivos a capitales nacionales e internacionales interesados en innovación y crecimiento sostenible?
Los inversionistas —sean locales, nacionales o globales— ya no invierten solo en proyectos: invierten en ecosistemas que funcionen. Buscan confianza institucional, gobernanza seria, reglas claras y liderazgo visible.
Es clave distinguir lo que todos buscan:
Confianza institucional y continuidad.
Participación real de tomadores de decisión (no solo representantes sin poder).
Talento capacitado, bilingüismo y calidad de vida (salud, seguridad y educación).
Un punto crítico: la ausencia de tomadores de decisión en los espacios de articulación. Gobiernos, universidades y empresas delegan a representantes sin poder real. Eso ralentiza la toma de decisiones, debilita la continuidad y frustra la colaboración. Si queremos atraer inversión seria, debemos mostrar que la región toma decisiones de forma conjunta, ágil y estratégica.
4. Talento, innovación y digitalización: tres engranajes de una misma máquina
¿Cómo puede la región articular estos tres ejes para convertirse en un hub de emprendimiento y negocios de alto impacto en América Latina?
Debemos dejar de tratar estos temas como silos. Son tres engranajes de una misma máquina. No hay innovación sin talento. No hay digitalización sin cultura organizacional. Y no hay emprendimiento de alto impacto sin articular todo lo anterior.
Recomendaciones clave:
Construir una hoja de ruta compartida entre empresa, academia, gobierno, y sociedad civil.
Apostar por sectores con tracción: energía, salud, logística, turismo, agro industria.
Alinear formación de talento con esas apuestas.
Fomentar el intraemprendimiento corporativo y conectarlo con retos de innovación abierta.
Crear Centros de Desarrollo y Transformación sectoriales, donde confluyan academia, empresa y startups.
Trabajar transversalmente en industria 5.0, innovación abierta, internacionalización y comunicación estratégica.
La región necesita no solo ideas, sino estructuras que conviertan esas ideas en acción. Si logramos eso, Barranquilla no será solo una ciudad con potencial… será un referente regional.
Conclusión
El año 2030 no está tan lejos. Lo que hagamos —o dejemos de hacer— en estos próximos cinco años definirá si Barranquilla y el Atlántico consolidan su lugar como una región global o si quedan atrapados en narrativas del pasado. El talento existe. Las oportunidades también. Lo que falta es ejecución inteligente, liderazgo compartido y visión estratégica de largo plazo.
Gracias nuevamente a SEMANA, a los organizadores, patrocinadores, panelistas y asistentes por abrir este espacio de conversación. Estoy convencido de que la mejor forma de predecir el futuro… es construirlo juntos.
¿Te gustaría recibir más análisis y herramientas sobre liderazgo estratégico, emprendimiento, innovación, transformación ?
Me complace compartirles el primer post de una serie que estoy desarrollando sobre el fascinante mundo de las Juntas Directivas y los Comités Consultivos.
En las próximas semanas, estaré abordando temas clave sobre su importancia, relevancia, trascendencia y el gran impacto que pueden tener en el éxito de las empresas.
Desde el rol de un miembro independiente hasta cómo enfrentar desafíos como la definición e implementación de la estrategia, la transformación digital, y la incorporación de prácticas sostenibles e innovadoras en las empresas, pretendo con esta serie, (ojalá lo logre), invitar a la reflexión, además de desafiar las normas establecidas y ofrecer ideas revolucionarias para transformar el gobierno corporativo.
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«𝘓𝘢𝘴 𝘮𝘦𝘫𝘰𝘳𝘦𝘴 𝘑𝘶𝘯𝘵𝘢𝘴 𝘋𝘪𝘳𝘦𝘤𝘵𝘪𝘷𝘢𝘴 𝘴𝘰𝘯 𝘭𝘰𝘴 𝘲𝘶𝘦 𝘷𝘢𝘯 𝘮á𝘴 𝘢𝘭𝘭á 𝘥𝘦𝘭 𝘤𝘶𝘮𝘱𝘭𝘪𝘮𝘪𝘦𝘯𝘵𝘰 𝘭𝘦𝘨𝘢𝘭 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘢𝘴𝘶𝘮𝘪𝘳 𝘶𝘯 𝘳𝘰𝘭 𝘮á𝘴 𝘢𝘤𝘵𝘪𝘷𝘰 𝘦𝘯 𝘭𝘢 𝘤𝘳𝘦𝘢𝘤𝘪ó𝘯 𝘥𝘦𝘷𝘢𝘭𝘰𝘳, 𝘦𝘴 𝘥𝘦𝘤𝘪𝘳, 𝘢𝘲𝘶𝘦𝘭𝘭𝘰𝘴 𝘲𝘶𝘦 𝘦𝘴𝘵𝘢𝘣𝘭𝘦𝘤𝘦𝘯 𝘦𝘴𝘵𝘳𝘢𝘵𝘦𝘨𝘪𝘢𝘴 𝘺 𝘢𝘤𝘵ú𝘢𝘯 𝘤𝘰𝘮𝘰 𝘶𝘯𝘢 𝘦𝘯𝘵𝘪𝘥𝘢𝘥 𝘤𝘰𝘭𝘦𝘨𝘪𝘢𝘥𝘢 𝘤𝘰𝘯 𝘳𝘦𝘴𝘱𝘰𝘯𝘴𝘢𝘣𝘪𝘭𝘪𝘥𝘢𝘥𝘦𝘴 𝘤𝘰𝘮𝘱𝘢𝘳𝘵𝘪𝘥𝘢𝘴», explica Juan Carlos Elorza, Director de Desarrollo Productivo y Financiero de CAF, https://shorturl.at/xP4bW. A pesar de que esta nota se refiere a empresas del sector público, la experiencia nos ha demostrado que aplica igualmente para las empresas del sector privado.
Imagen: Pixabay, Mariakray
¿Qué hace un miembro de junta independiente y qué valor aporta a la empresa?
Un miembro de junta independiente es aquel que no tiene vínculos accionarios ni intereses directos en la empresa. Esta independencia les permite evaluar situaciones con objetividad e imparcialidad, aportar ideas disruptivas y tomar decisiones libres de influencias internas o conflictos de interés.
Integrar a un miembro independiente ofrece beneficios tangibles, entre los cuales se destacan (estos y otros beneficios serán abordados en los próximos posts):
Visión externa
Objetividad e independencia en la toma de decisiones
Experiencia multisectorial
Capacidad para identificar y mitigar riesgos
Por qué su presencia es crucial hoy más que nunca?
En el dinámico entorno empresarial actual, caracterizado por una intensa y feroz competencia, además de los retos y desafíos que trae consigo la transformación digital, exigencias de sostenibilidad, crisis globales, etc., se requiere enriquecer las discusiones y conversaciones complejas con la imparcialidad, visión amplia y su experiencia transversal de los miembros de junta independientes.
Un llamado a la reflexión:
¿Está tu empresa realmente capitalizando el valor que un miembro independiente de la Junta Directiva puede ofrecer?
Has considerado dar el paso de incluir miembros independientes en tu Junta Directiva, pero sientes que todavía no es el momento indicado? Tienes muchas dudas de la efectividad de una Junta Directiva con miembros independientes?
Como bien menciona Ricardo Mejia en su columna en La República (Septiembre 20, 2024, https://lnkd.in/eTHmpB9E), la efectividad de una Junta Directiva no depende solo de la inclusión de perfiles independientes de alto nivel, sino también de una estructura sólida, un liderazgo claro y procesos bien definidos. Y agrega el autor: «Una junta con mayoría de miembros independientes de alto perfil puede llevar a su empresa a un nuevo nivel de profesionalismo y competitividad.»
En XKalar (www.xkalar.com), entendemos los retos y las dudas que enfrentan los empresarios al profesionalizar sus estructuras de gobierno. Por eso, creemos firmemente que los Comités Consultivos son el mejor primer paso para perderle el miedo a conformar una Junta Directiva con miembros independientes.
Uno de los tantos beneficios de contar con un Comité Consultivo es que le permite a la empresa experimentar los beneficios de contar con la visión estratégica de expertos multidisciplinarios sin los compromisos legales o formales de una Junta Directiva. A través de este modelo, los propietarios y gerentes pueden fortalecer su toma de decisiones, reflexionar en temas clave como planes estratégicos y sucesión, explorar nuevas oportunidades con el respaldo de expertos, y prepararse para liderar con confianza una Junta Directiva en el futuro.
En XKalar contamos con un grupo de profesionales excepcionales, con experiencia en áreas como estrategia, mercadeo, finanzas, tecnología e innovación, gobernanta, entre otras disciplinas, dispuestos a acompañar a las empresas en este camino. Te invitamos a conocerlos y explorar cómo su experiencia puede ayudar a tu empresa a alcanzar un nuevo nivel de profesionalismo y competitividad.
En Xkalar te acompañamos en la implementación y operación de un Comité Consultivo, proporcionando el apoyo necesario para fortalecer la gestión de tu empresa y guiarla hacia un crecimiento sostenible.
¿Qué son los Comités Consultivos?
Los Comités Consultivos son grupos de expertos en diversas áreas que trabajan estrechamente con las pequeñas y medianas empresas (Pymes) para fortalecer su gestión y potenciar su crecimiento. Estos comités se enfocan en diagnosticar los problemas específicos que enfrenta la empresa, proponiendo soluciones innovadoras y personalizadas que se ajustan a las necesidades y desafíos particulares de cada negocio. Además, desarrollan planes de acción concretos y realizan un seguimiento continuo para asegurar la correcta implementación de las estrategias, ajustándolas según los resultados obtenidos.
Contar con un Comité Consultivo ofrece a las Pymes múltiples beneficios, siendo uno de los más destacados la diversidad de perspectivas que aportan sus miembros. Al reunir a expertos de diferentes disciplinas, la empresa puede acceder a una visión integral y experta que mejora significativamente la toma de decisiones. Esto no solo permite abordar los problemas de manera más efectiva, sino que también facilita la identificación de nuevas oportunidades y la mitigación de riesgos, lo que fortalece la competitividad de la empresa en el mercado.
Además, los Comités Consultivos contribuyen al crecimiento sostenible de las Pymes. Al trabajar con un enfoque estratégico y basado en datos, estas empresas pueden implementar cambios que promuevan un desarrollo sólido a mediano y a largo plazo. La orientación continua de expertos también ayuda a las Pymes a adaptarse a un entorno empresarial global y en constante cambio, asegurando que se mantengan ágiles y resilientes frente a los desafíos futuros.
Los Comités Consultivos juegan un papel crucial en la definición y seguimiento de las métricas y KPIs esenciales para la implementación del plan estratégico, dado que las empresas no solo obtienen una visión experta sobre qué indicadores son más relevantes para su crecimiento, sino que también reciben orientación sobre cómo monitorear y analizar estos datos de manera efectiva. También ayudan a establecer KPIs alineados con los objetivos estratégicos y proporcionan un seguimiento continuo para garantizar que las decisiones empresariales se basen en datos precisos. De esta manera, el Comité Consultivo no solo apoya en la planificación estratégica, sino que también asegura que la ejecución esté orientada hacia el éxito mediante el uso adecuado de métricas y KPIs.
En resumen, un Comité Consultivo es una herramienta invaluable para cualquier Pyme que busque consolidar su posición en el mercado y garantizar su éxito a largo plazo.
¿Estás listo(a) para conformar tu Comité Consultivo? Te acompaño……
En un post pasado, Apoyando y acompañando a emprendedores, comentaba sobre el programa Comités Consultivos de la Cámara de Comercio de Bogotá. La dinámica de la iniciativa consiste en seis reuniones virtuales, una vez al mes, de los Gerentes, Socios o dueños de las empresas participantes con los tres “expertos”, término que utiliza la CCB para los Mentores que participamos en el programa. Durante esos seis meses, los mentores acompañan a los empresarios en sesiones similares a las de una Junta Directiva, quienes presentan su plan estratégico y modelo de negocio, y al mismo tiempo aprovechan la experiencia de los expertos para hacer preguntas relacionadas con su Gobierno Corporativo, Estrategia Corporativa y Comercial, desarrollo de nuevos negocios, y otras inquietudes propias de cada negocio y sector
He participado en unos seis o siete Comités Consultivos con la Cámara de Comercio de Bogotá, y uno con la Cámara de Comercio de Pereira, lo cual me ha dado la gran oportunidad de identificar los siguientes beneficios que creo obtienen las empresas participantes de estos comités:
1.-Obtienen una perspectiva externa sobre el manejo de sus empresas, al presentar a los mentores su plan estratégico, basado en las fortalezas, oportunidades, debilidades, y amenazas de sus compañías.
2.-Debido a la interacción con los diferentes mentores durante las sesiones, los empresarios adquieren nuevos conocimientos y nuevas herramientas propias del “management” que los ayuda a identificar nuevas oportunidades de mejora.
3.-Una de las características de las micro, pequeñas y medianas empresas, es que carecen de recursos internos que les impide contar con un equipo multidisciplinario para el desarrollo de las diferentes actividades (finanzas, mercadeo, talento humano, temas legales, gobierno corporativo, etc.). Una de las ventajas de los Comités Consultivos es que los Mentores son seleccionados por la Cámara teniendo en cuenta diferentes perfiles con lo cual se desarrollan conversaciones muy interesantes sobre diferentes temas que les interesan a todos los participantes.
4.-Networking: Los Mentores generalmente ofrecen su red de contactos a las empresas participantes, lo cual es muy beneficioso porque les permite construir alianzas estratégicas y nuevas oportunidades de colaboración con potenciales inversionistas, proveedores, clientes, socios comerciales, etc.
5.-Los empresarios comienzan a pensar en la importancia del Gobierno Corporativo para la sostenibilidad de sus compañías.
“Startco Caribe cerró con un potencial de US$15 millones en negocios para emprendedores” es el titular de una nota publicada en Forbes (https://bit.ly/3lek81E) ayer viernes 26 de noviembre. Y luego confirma la nota que la mayor subasta de startups de Colombia, organizada por Starter Company, fue visitada por cerca de 3,500 visitantes en la ciudad de Barranquilla.
Agostinho Joao, Director Innovación Corporativa ISA e ISA Transelca
Que buena noticia. Me consta que fue un gran evento dado que tuve la oportunidad de visitarlo el jueves y viernes, y recorrer el recinto lleno de emprendedores, unos buscando financiación, otros mostrando sus productos y/o servicios para atraer socios estratégicos. También me encontré con varias personas interesadas en invertir en algunas de estas empresas.
Mucha creatividad, mucha inventiva, y también vi mucha pasión en las diferentes conversaciones que sostuve con los emprendedores. Pasión, que como bien la define el estratega de liderazgo Aldo Cívico en su reciente artículo publicado en La República (https://bit.ly/3o5QrlD, es “una llama que alimenta de manera permanente el propósito, la misión y la ambición de una empresa y de sus líderes. Es la energía que da vida y apoya al emprendimiento.”
En las diferentes conversaciones que sostuve con emprendedores, les comenté sobre las tres áreas donde considero que la mayoría (no todos obviamente) deben trabajar para aumentar mucho las probabilidades de conseguir socios estratégicos o financiación. Comienzo por la gobernanza (no por orden de importancia): si quieren ser exitosos en la búsqueda de socios o de inversión, los emprendedores deben manejar sus cuentas de manera transparente y organizada para facilitar la toma de decisiones. Deben conformar un Comité Consultivo con personas independientes, sino tienen una Junta Directiva activa. Un Comité multidisciplinario que los oriente y los acompañe en lo que he denominado la “soledad del emprendedor”, especialmente en estos momentos en que la mayoría de las empresas están pensando en la famosa “Transformación Digital” para sobrevivir ante tanta incertidumbre.
Sigo con la Estrategia, la cual debe ir alineada con el Propósito, aquello que los inspira y les marque la Visión hacia donde quieren ir. No es raro encontrarse con emprendedores que no tienen claro sus Objetivos Estratégicos, y menos las estrategias, proyectos prioritarios, y plan de acción para alcanzar sus metas propuestas.
Y termino con la parte comercial la cual me gusta dividirla en cuatro áreas: mercadeo (incluido el mercadeo digital), publicidad, ventas, y servicio al cliente. Me he encontrado con varios emprendedores a quienes les da algo de temor invertir en investigación de mercado, en contratar asesores comerciales, o crecer su fuerza de ventas.
Hay muchas más áreas que deben reforzar los emprendedores, dependiendo de sus fortalezas y capacidades. Seguiré hablando de ellas en próximas notas en el blog.
Para alcanzar los objetivos de desarrollo hay que crear un ambiente de inversión atractivo para el sector privado en América Latina y el Caribe. La transparencia y equidad ante los accionistas son claves para generar confianza en los mercados emergentes.
Por: Marta Viegas y Rebeca Fernández
Cuando uno necesita $650.000 millones anuales en inversiones, más vale tener una sala de recibimiento atractiva para los inversionistas.
Esa cantidad es, según las estimaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, lo necesario para poder implementar y alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas en América Latina y el Caribe (ALC). Dado que la región sólo recibe $71.000 millones anuales en fondos de desarrollo, llegar a tales niveles de inversión es obviamente imposible sin la colaboración del sector privado.
El buen gobierno corporativo es la clave para reavivar el interés del sector privado, sobre todo en un momento de crisis en el que las prácticas sostenibles y los asuntos medioambientales, sociales y de gobernanza (ESG por sus siglas en inglés) están en boca de todos.
Según el más reciente reporte de la firma Morningstar, entre abril y junio de este año los fondos de inversión ESG a nivel global percibieron un influjo de $71.100 millones de dólares. No obstante, este apetito por invertir en ideas y proyectos sostenibles no se ha traducido en más capital para nuestra región.
Las buenas prácticas de gobierno corporativo generan confianza, y permiten a las empresas sobreponerse a la percepción que generan sus mercados locales. Las empresas que implementan buenas prácticas de gobierno corporativo son transparentes y tratan a sus accionistas de forma equitativa, rinden cuentas sobre sus actos y son socialmente responsables.
La transparencia es uno de los principios básicos de la buena gobernanza corporativa. Va más allá del cumplimiento con la regulación, pues requiere de la honesta disposición a informar de manera proactiva a los accionistas y a las partes interesadas sobre cuestiones que podrían impactarlos. La falta de transparencia lleva a la desconfianza y mayores costes de capital y transacción, disminuyendo a su vez la demanda de productos y servicios.
La igualdad en el trato a los accionistas puede generar discusiones complejas sobre gobernanza en ALC. En la región, la mayoría de las empresas tienen un accionista controlante definido, los mercados de capitales aún son emergentes, los accionistas minoritarios actúan poco y existe un historial de abuso de transacciones con partes relacionadas y conflictos de interés. Es muy difícil atraer fondos si los accionistas minoritarios sienten que sus intereses no serán protegidos.
La mala práctica corporativa contribuye a la degradación ambiental y el incremento en los índices de desigualdad en nuestras sociedades. Las empresas latinoamericanas están llamadas a impulsar el crecimiento sostenible de sus negocios, mediante la gestión de riesgos – en su mayoría desconocidos – en materia ambiental, social y de gobernanza, en un entorno donde la gobernanza corporativa aún está evolucionando y desarrollándose.
No debemos olvidar el papel que desempeña el buen gobierno corporativo en una situación de crisis, como la actual. Una investigación reciente publicada por E&Y (Global Risk Survey 2020), señala que 79% de los miembros de junta directiva reconocieron que las compañías no están del todo preparadas para afrontar una crisis.
Contar con una junta directiva responsable y efectiva también es condición sine qua non para atraer financiamiento. Las juntas directivas apáticas o que no rinden cuentas han de ser cosa del pasado. Hoy en día, la observancia de los deberes fiduciarios de los directores conlleva responsabilidad personal: en América Latina hay discusiones cada vez más sofisticadas sobre la aplicación de las reglas de discrecionalidad empresarial, y ya existen casos en los que se discute sobre la responsabilidad personal de directores de empresas involucradas en desastres ambientales y sociales.
La responsabilidad social corporativa, el respeto a las partes interesadas y las estrategias de inversión de largo plazo han sido mencionados constantemente en declaraciones recientes del Business Roundtable, World Economic Forum, British Academy, BlackRock, Vanguard, State Street y otros muchos inversionistas y administradores de activos.
BID Invest, por su parte, ha forjado alianzas con el sector privado, asociaciones empresariales y el mundo académico para impulsar el desarrollo e implementación de buenas prácticas de gobierno corporativo en la región.
Si bien no existe una formula única de gobierno corporativo aplicable a todas las empresas, cualquier compañía puede crear estructuras y procedimientos a su medida.